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Manual para el buen uso del corrector

Camuflar sin que se note, elegir el tono más adecuado y conseguir que no se mueva de su sitio. No es tarea fácil pero tampoco imposible si conoces estas claves de uso. 

Vicky Vera
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Manual para el buen uso del corrector

Debido a nuestro ritmo de vida, el corrector ha llegado a convertirse en uno de nuestros preferidos dentro del neceser. Se trata de uno de nuestros mejores aliados para disimular ojeras, cubrir granitos y manchas, ocultar las rojeces y cualquier otro tipo de imperfección de la piel. Pero existe una fina línea entre el bien y el mal en lo que a la aplicación del corrector se refiere y traspasarla o no será determinante en el efecto final de nuestro maquillaje: una piel impecable o un extraño mapache con un halo blanquecino alrededor de los ojos. 

Y es que no todos los correctores sirven para la zona del contorno de ojos, cada ojera necesita su tono específico y no siempre lo aplicamos en el orden adecuado para que no se cuartee y marque más nuestra lineas de expresión. Por ello, qué mejor que un recordatorio de cómo hacer las cosas bien para que el maquillaje se convierta en un aliado y no en tu peor pesadilla. 

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Antes de empezar, es imprescindible elegir de forma adecuada el tono que vamos a utilizar. La clave es guiarnos por el tono de nuestra piel y elegir un corrector ligeramente más claro, pero sin pasarse porque si no el resultado sería muy artificial. Para cubrir ojeras, debemos tener en cuenta además que los tonos con un fondo anaranjado son mejores para las ojeras marrones, mientras que los subtonos rosados cubren mejor las ojeras violáceas. 

En cuanto a las texturas, también existe una serie de diferencias que debes tener en cuenta para que el resultado cumpla con tus necesidades. Por ejemplo, los correctores en barra cubren bastante bien cualquier imperfección pero hay que aplicar una pequeña cantidad en la zona a cubrir para evitar marcar líneas de expresión, mientras que los líquidos son los más sencillos de usar para tapar ojeras y otras imperfecciones pequeñas como puntos negros. En cuanto a los correctores en polvo, lo mejor es utilizarlos siempre que tengas la piel grasa, ya que su textura es ideal para acabar con los brillos. 

Iluminador

Desfile P/V 2017 de Iris Van Herpen. ©Imaxtree

Lo primero que debes tener en cuenta es que un corrector de ojeras tiene que tener una cobertura alta si quieres acabar con las ojeras de cualquier tono (moradas o marrones). Además, si quieres que no se cuartee, dando lugar a la acumulación de producto en las líneas de expresión de la zona, lo mejor es que tenga propiedades hidratantes. Para que no se note, es fundamental tener claro que a la hora de camuflar ojeras no tiene sentido aplicar corrector en todo el contorno de ojos. ¿La solución? Aplicarlo solo en la zona donde se marca la ojera, presionando con el dedo para fijar el producto sin desplazarlo. También es muy importante no sobrecargar la zona de producto, de modo que si también vas a llevar base de maquillaje, lo mejor es aplicar primero la base, evitando el contorno de ojos, y después aplicar el corrector en la zona en la que lo necesites. 

Para que dure perfecto durante más tiempo es imprescindible aplicar antes una crema para el contorno de ojos para hidratar bien la zona y no aplicar el corrector hasta que esta no se haya absorbido. A la hora de fijar el corrector, se puede utilizar un toque 'mínimo' de polvos translúcidos para no secar la zona. Es importante que al llegar a este punto no haya ninguna línea marcada o cuarteada, ya que será prácticamente imposible camuflarla después.

Etiquetas: Belleza | Categoría: Escuela de belleza
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