Buscador
cerrar

40 grandes frases de ‘Señora Doubtfire’ para echarle morro a la vida después de la menopausia

Ya hace tres veranos que el cómico actor Robin Williams decía adiós al mundo después de una larga depresión. Le recordamos con uno de sus personajes más divertidos y sarcásticos.

Rubén Linde
Imprimir
Twitter
Facebook
GooglePlus
Pinterest

40 grandes frases de ‘Señora Doubtfire’ para echarle morro a la vida después de la menopausia

'Señora Doubtfire', el álter ego como 'drag queen' de Robin Williams.

Es una de las eternas paradojas del payaso triste: un actor crea un álter ego para hacer reír a un entregado público y así olvidar los problemas tras la máscara. Lo vimos en Charles Chaplin, también en Jim Carrey, incluso en nuestra Lina Morgan. Ni uno es Charlot, ni el otro Ace Ventura, ni la otra una analfabeta señora X de provincias recién llegada a la gran ciudad. Sólo son los disfraces de la tristeza. Pero qué tristeza.

Fue en Señora Doubtfire, esa adaptación al cine de la genial novela de la británica Anne Fine, donde Robin Williams encontraba la horma de su zapato. Resultaba esa señora vacilona, sarcástica, pero adorable, un carnaval de atentados contra lo triste del asunto, pues aquel experimento que el protagonista encuentra como solución para poder ver a sus hijos, después de una reducción de custodia, no era otra cosa que una drag queen. En una película familiar. ¡Por los clavos de Cristo!

Al fin y al cabo en eso ha consistido siempre el travestismo. No en otra cosa que en sacar lo mejor de ti a través de un personaje inventado. Instinto de supervivencia lo llaman. Y las siguientes 40 bombas irónicas de esta niñera inglesa ya entrada en años, de la que ya podría aprender algo la Herminia de Cuéntame en eso de saber reírse un poco de uno mismo y no tomar la vida tan en serio, lo son:

1.
¡Oh, qué dolor! Si encuentro al cerdo misógino que inventó los tacones, lo mato.

2.
¿Sí? Mi nombre es Lisa Iverman y quiero saber cuántos hijos tiene en su familia. Tengo dos niñas y un niño. Ah, ¿un niño? Pues yo no trabajo con machos porque yo también lo fui.

3.
Seguro que tu marido era un casanova comparado con mi pobre Winston. ¡Oh, querida! Para él la preparación erótica era decir: “¡Effie, allá voy!”.

4.
Yo he hecho alta cocina, pero tengo una regla: conmigo sólo se comen alimentos nutritivos. Y no hay discusión sobre eso. O buenos alimentos sanos o estómagos vacíos. Esa es mi regla, espero que no sea muy tajante.

5.
¡Gracias, querida!

6.
¡Adiosito, querida!

7.
¡Quiero parecerme a Gloria Swanson! Estoy lista para el primer plano, señor DeMille.

8.
¡Casamentera, casamentera, dame marido. Búscame pareja, que sea un buen partido!

9.
Stu parece más una sopa espesa que un nombre. Está bien si le gustan los guaperas robustos. A mí me gustan los bajitos, peludos y divertidos.

10.
¿Se ha echado insecticida? No, he sido un poco liberal con el atomizador. Después de tantos años soy como un buen queso fuerte, ¿sabe? Todo tiene su antiguo aroma.

doubt1

A la señora Doubtfire le gusta sentarse en su butaca con su copa de Chardonnay.

11.
¿Cuál fue su empleo anterior? Estuve en un taller de neumáticos pinchados. Sólo quiero saber si se portan bien sus niños o les hace falta una somanta de palos de vez en cuando.

12.
Póngame un latigazo de Chardonnay. Me gusta ligero y peleón.

13.
¡Stuart Little, uno de los personajes más apasionantes de la literatura! ¿Conoces ese libro? Quizá puede leértelo si consigo el trabajo.

14.
¿Quién es este bonito mozuelo?

15.
¡Oh! Me ha parecido ver a Clint Eastwood. Tendría el día completo, es mi machote preferido.

16.
–Tengo que ir a tomar mi medicina.
–¡Pero tenemos agua en la mesa!
–No la tomo por la boca, querida.

17.
Yo no me fiaría, siempre tienen otras intenciones.

18.
Dicen que el hombre que compra un coche tan grande lo hace para compensar la pequeñez de sus genitales, ¿sabe? Aunque no es su caso porque es usted un mozo muy fornido.

19.
No me gusta ninguno de los dos vestidos, los dos son demasiado provocativos, querida. Dicen ramera a gritos. El rojo es el color típico de las que hacen la calle y el negro es demasiado corto. Espero que se haya depilado. Los dos le dicen “soy fácil” y a usted no le conviene eso.

20.
Disculpe, querida. Estoy segura de que siempre ha de sacar a los niños de la habitación antes de ponerse a vapulear verbalmente a su padre. Pero no soy una terapeuta, sólo veo lo que usted sabe.

Captura de pantalla 2017-08-11 a las 7.52.23

La Señora Doubtfire utiliza una efectiva mascarilla facial de merengue y claras de huevo.

21.
¡Mesa de fumadores! No fumo, pero antes sí. Han encontrado el modo de no fumar nunca más y consiste en rodearse de fumadores. Tengo que ingerir de cuando en cuando una pizca de nicotina y eso es suficiente para mantenerme a raya.

22.
¡Oh, qué hogar tan adorable! ¿Lo ha decorado usted misma? Encima buen gusto, es una preciosidad, querida.

23.
Ya sé que estáis acostumbrados a la vida de jauja, pero conmigo vais a ir a golpe de pito.

24.
Experta en primeros auxilios y UBG. ¡Urbanidad y buen gusto! Nunca se está demasiado preparada cuando hay pequeñuelos a nuestro alrededor, ¿verdad? Se lo tragan todo. Y con el método Haynes estoy preparada para sacárselo.

25.
Al tocar esta carne fría me acuerdo de mi marido muerto. ¡Dios lo tenga en su gloria!

26.
Espero que esté preparado para competir. Ella tiene una herramienta mecánica en el dormitorio. Es su taladradora personal, con eso podría perforar una pared. La usa cuando las luces se apagan. Como en la cárcel.

27.
Espero que lleve usted insecticida. Porque ella tiene ladillas y no muertas precisamente.

28.
¡Oh, siento haberla asustado! Seguro que parezco Chewbacca al despertarse.

29.
Esto es mi máscara nocturna de merengue. Parte de mi plan de belleza. Lleva básicamente claras de huevo, crema fresca, azúcar, vainilla y un pellizquito de canela.

30.
No puedo quedarme con usted. Me estoy derritiendo como un helado de cucurucho en Phoenix.

Captura de pantalla 2017-08-11 a las 6.12.53

Barbra Streisand, otro de los álter ego de Señora Doubtfire.

31.
¡Oh, no! Parezco Norman Bates.

32.
¡Atención, muchachos! Es la hora de ampliar vuestras mentes y expandir vuestros cráneos: ¡Es la hora de los deberes!

33.
Cuando Dios me hizo a mí rompió el molde, querido. A mí me hizo muy especial.

34.
Acaba usted de regalarle una baratija impresionante. Cuando un tipo regala algo así quiere algo más que un trozo de su corazón. Una especie de pago al contado, ¿eh? Ya sabe: hundir el submarino, esconder la comadreja, aparcar la marsopa, un poco de ‘ñaca-ñaca’, pinchín el cachondo, baila el mambo horizontal. ¿Eh? El baile de la rabadilla, la zanahoria arrugada, la rumba de las maracas, el vals de los cunnilingüistas. ¡Oh, le pido disculpas! Soy demasiado gráfica. Lo siento.

35.
[Después de rajar el coche del nuevo novio de su exmujer] ¡Ups!

36.
Verá, su acento es algo turbio. ¿En serio? Su moreno también.

37.
Señora Miranda, despierta y aspira el café. ¿No ha advertido la lujuria en sus ojos? Es demasiado pronto, querida. Tiene que darle un tiempo a su divorcio. Deje que se aireen las sábanas antes de llevarse a otro a la cama. ¿Entiende?

38.
En mi opinión, cuando el padre de tus hijos ha desaparecido la única solución es el celibato total y vitalicio. Y si usted viola esa regla, que el cielo la perdone. ¡Buena suerte!

39.
–Mi marido era muy aficionado a la bebida y la bebida le mató.
–¡Oh, qué horror! ¿Era alcohólico?
–No, le atropelló un camión de cerveza.
– ¡Oh, qué trágico!

40.
¡Oh, estoy siendo más basta que un arado! ¿Verdad? Perdóneme. Es el vino.

Etiquetas: Cultura
APP Bazaar Boton Siguenos en Facebook
Ver más articulos