MIMALETA | 15 DE FEBRERO DE 2012
Hay días como hoy en que lo único que querríamos es desaparecer, callarnos y poder mirar al horizonte.
Hay días como hoy cuando lo que más desearmos es volver a Amsterdam y ocupar un hueco en ese banco de 100 metros de largo frente al mar que es un espacio real para la paz y un espacio virtual para el recuerdo.
Un 'Space to take place' se llama y es tan rojo como el Barrio Rojo pero mucho más tranquilo. Es un mirador silencioso y comunitario que invita a la contemplación -que es lo que hoy necesitamos tanto- y a compartir la experiencia después en la red a través de fotos o vídeos.
Si nos perdemos algún día de estos, búsquennos allí. Es uno de nuestros lugares de Europa preferidos.