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Te has quemado, ¿y ahora qué?

Todos conocemos los peligros de las quemaduras solares, ahora toca conocer cómo tratarlas para reducir el daño al mínimo. 

Vicky Vera
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AFTER SUN Cooling Cream-Gel, de Apivita
Crema regenerante corporal, de Bioxán
Hidratante Xera Mega, de A-Derma
Crema hidratante de monoi, de Polysanes
Mascarilla ultra hidratante y calmante HPR Mask, de Matriskin
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Llama la atención que, siendo un país de sol, solo cuatro de cada diez hogares españoles comprasen un producto de protección solar en 2016. El dato nos lo proporciona la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética (STANPA) gracias a un estudio en el que también se comprueba que el cáncer de piel ha aumentado su incidencia en nuestro país en un 38% en los últimos cuatro años y cada año se detectan 4.000 casos nuevos de melanoma. Con estos datos, lamentablemente en alza, en los que el cáncer de piel aumenta casi un 10% cada año, la concienciación sobre la importancia del uso de una correcta protección solar se convierte en algo vital. 

Mayte Truchuelo, especialista en dermatología en Vithas Nuestra Señora de América y Grupo de Dermatología Pedro Jaén explica en este sentido que “el uso de fotoprotectores en los primeros 20 años reduce en un 85% el riesgo de padecer  cáncer de piel.” Y también añade que “solo un 14% de los españoles tienen buenos hábitos de protección al sol y el 91% de los profesionales dermatólogos recomiendan al menos un SPF 50”. Visto lo visto, las quemaduras solares están al orden del día y la importancia de tratarlas adecuadamente se convierte en algo fundamental. 

Hasta no hace mucho tiempo, la mayor preocupación en torno a la protección solar se centraba en las quemaduras que producen los UVB. Pero a día de hoy ya sabemos que la piel tiene memoria y el daño de estos rayos se va acumulando en la piel con el paso del tiempo, por lo que resulta también muy importante protegernos de los otros rayos solares UVA e IR (infrarrojos). A corto plazo, el exceso de sol puede provocar rojeces, inflamación e incluso quemaduras, pero a largo plazo, si el sol nos ha agredido la piel de forma continuada, puede generar aparición de cáncer de piel o melanomas. Por ello, si este verano te has quemado, toma nota de cómo tienes que ocuparte de tu piel dañada para minimizar el daño.

Todos sabemos lo que duele una quemadura

Todos sabemos lo que duele una quemadura

Quítate del sol

Es sencillo pero es esencial. Si te has quemado tienes que evitar a toda costa que el sol pueda incidir en la zona afectada. Cubre la quemadura con una camiseta, pareos o faldas largas pero no puedes permitirte que esa zona siga recibiendo calor y radiación solar. Si te has quemado la cara, busca un sombrero de ala ancha y conviértelo en tu mejor amigo. Además es fundamental no olvidar utilizar una protección solar de SPF 50 en las zonas quemadas. 

Cuidado en la ducha

Evita las duchas de agua caliente, ya que las altas temperaturas favorecen que la piel se seque y no son lo más adecuado para reducir el calor del área afectada. Además tienes que controlar la presión del agua, ya que una ducha muy potente también puede causar daños. Optar por un baño o ducha suave con agua fría o tibia para calmar la piel, es la mejor idea. Y en lo que se refiere a jabones o geles de balo, frotar la piel. Elige un gel limpiador suave o crema con agentes hidratantes que te ayuden a suavizar y calmar la piel afectada. Y, por supuesto, evita depilar de cualquier forma ese área. 

Apuesta por los productos after sun

Escoge productos muy hidratantes y calmantes que te ayuden a reponer la humedad de la piel para que ésta sane más rápido y mejor. El aloe vera ayuda a reducir la inflamación, mientras que los ingredientes como la manteca de karité y aceite de coco mantienen la piel hidratada. Un truco en estos casos es apostar por los formatos en gel y guardarlos en la nevera, para que la sensación de frescor sea mayor. 

No vuelvas a exponerte al sol

Esa creencia de que después de quemarse, la piel se pone morena no lleva a ningún sitio más que a un posible problema grave de piel. Aunque parezca que la quemadura está mejorando, es fundamental mantener esa piel protegida mientras se cura. Utiliza ropa suelta y ligera y quédate a la sombra. Tu piel te lo agradecerá.

Bebe mucho agua

Mantenerte bien hidratada siempre es importante, pero en estos casos puede marcar la diferencia. La ingesta de agua te permite controlar la temperatura corporal y evita la deshidratación, así que no dejes de hidratarte bien. 

Etiquetas: Belleza | Categoría: Escuela de belleza
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