ALMUDENA GUERRA / XEVI MUNTANÉ | 18 DE ENERO DE 2011
“Hace un año abrí una boutique en Nueva York, y después me fui a pasar unos días a Los Ángeles”, nos cuenta Isabel Marant. Allí, relata, empezó a fraguar su colección de primavera-verano para este año: “Me gusta la estética deportiva californiana de los años sesenta y setenta, las chicas que hacen skate, los colores, la música. Me gusta esa energía”.
Así concibió parte del imaginario que sobrevuela en su próxima colección: cazadoras bomber, camisas tejanas, colores pastel, tela de rejilla... Pero, ¿le va el skate? “Cuando era jovencita lo hacía, pero más para ligar que otra cosa”, bromea. Ella, en realidad, era buena en natación. Ganaba muchas medallas y cuando la selección francesa quiso que formara parte del equipo olímpico, su padre no lo aprobó. “Me enfadé mucho con él”, recuerda, pero al cabo del tiempo reconoce que le agradeció la sensatez de que no le “permitiera ser una campeona de natación”.