ARANCHA GAMO | 05 DE MARZO DE 2013
El mundo gira y Chanel marca el ritmo. Este es el mensaje que Lagerfeld parecía querer transmitirnos en su desfile, inundando la pasarela con un inmenso globo terráqueo que, presumido, se dejaba adornar por una serie de banderas que marcaban cada rincón del mundo en el que Chanel tiene tiendas. El káiser saca pecho y vuelve a hacer lo que mejor sabe, ofrecernos los clásicos de la maison de la camelia reinterpretados bajo su inconfundible punto de vista... y a ritmo del 'Around the Wolrd' de Daft Punk.

La gama cromática está dominada por los grises y el omnipresente negro, animado por pinceladas azul eléctrico, fucsia y ese delicado rosa bebé que no puede faltar en todo desfile de Chanel que se precie. Éstos se transforman en chaquetas y abrigos de tweed que juegan con sus solapas, leggins brillantes bajo botas rockeras, suaves suéters de lana y faldas rectas con luminosos estampados de flores.
Los accesorios vuelven a jugar un papel vital, con multitud de pulseras evocando las cadenas de los míticos bolsos de la casa, maxicollares en la misma línea y la seña de Karl: los mitones. El diseñador sabe aunar clasicismo y modernidad, uniendo los trajes de tweed y lana con la presencia del cuero, inventando unas ladies modernas que dominan el mundo. De hecho lo portan en sus manos, a modo de minaudières en forma de globos terráqueos.
Y así Lagerfeld sigue en la cima del mundo.
