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Carmina e hijos (Paco y María León) SL

Paco León y sus mujeres: Carmina Barrios y María León | Carmina Barrios lleva top de Giorgio Armani y cadena de eslabones dorados de Escada. Paco León con camisa y chaqueta de efecto metalizado de Gucci y pantalones de Dior Homme. María León luce vestido con aplicaciones de Gucci. GORKA POSTIGO
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El debut de Paco León tras la cámara reúne en un fresco familiar a su hermana María y a la verdadera estrella, su madre, Carmina Barrios. Pura raza.

C. ROSA / A. GUERRA / FOTOS: G. POSTIGO/ VÍDEO: J. MOYA / D. PÉREZ | 22 DE MAYO DE 2012

Un estudio fotográfico en un popular barrio de Madrid. Fuera otro día de perros de esta primavera vengativa que hoy decide atacar con un granizo con el que retumba el metal de los altísimos techos. En maquillaje un tipo alto, al que el traje le queda como un guante. Sus enormes ojos azules acompañan una sonrisa de bienvenida. Es el Luisma de Aída, como le llaman por la calle, Paco León, como le ponen en los repartos de cine, teatro y televisión, el hijo de la Carmina, si le preguntas a cualquiera de su barrio sevillano de Parque Alcosa. Detrás de las cortinas, en vestuario, se escucha un jaleo familiar, esa discusión en susurros, “para no montar el número”, que enfrenta a toda madre e hija que se metan juntas en un probador.

Asoma María, segunda versión de esa mirada cristalina responsabilidad de unos genes muy bien puestos, última ganadora del Goya a la Actriz Revelación y de la Concha de Plata a Mejor Actriz. Detrás de ella, poderosa, el germen de todo esto y de todos estos, los ojos de los que salieron los demás, Carmina Barrios, protagonista de Carmina o revienta (pulsa aquí para ver el teaser), debut de su hijo como director de cine, donde también trabaja María. Carmina la actriz novel, la nerviosa debutante, la madre a tiempo completo. “¿Has visto la película?”, pregunta nada más vernos. “Salgo fea, gorda, este no creas que me ha sacado tan guapa como vosotros”, se queja con sorna, con una media sonrisa que delata un humor terreno, natural, pero también irónico, que irá floreciendo a lo largo de la mañana, cuando vaya perdiendo los nervios típicos de cualquier novata en esto del estrellato.

Una manera de ver la vida que han heredado sus dos hijos actores. Tiene un tercero, un año menor que Paco, y de profesión militar, como casi todos los Barrios. “Mi padre es el verdadero artista de la familia, en los León hay pintores, payasos, poetas, pero mi madre siempre ha sido la estrella”, añade María, mientras ayuda a su madre a elegir modelo para la foto. Para eso están Paco y ella hoy aquí, para acompañar a la Carmina en su puesta de largo, en sus primeras fotos para una revista. “Rodamos todo en diez días y me sorprendió estar tan cómodo. Juntamos un equipo de gente joven de Sevilla, Los Sopa en el diseño gráfico, los Pony Bravos para la música, los modernos de Sevilla”, explica el director de esta cinta en formato de falso documental –“porque era la forma más barata y la más adecuada”. Tan rodado fue todo que, pese a lo ajustado del presupuesto (al que también ha contribuido su representante, Paloma Juanes), y la tendencia a la improvisación de su actriz protagonista, “hasta acabábamos siempre una hora antes”, recuerda Paco. Se le ve feliz, con el trabajo bien hecho y con su madre entregada a la causa desde el principio. “Ella es una motivada, se apunta a un bombardeo y si el bombardeo lo organizo yo, más. El guión surgió de cosas que le habían pasado a mi madre, historias de la familia que te cuentan, pero dudaba si convertirlo en un monólogo, en un corto, si contratar actores, y luego pensé ¿quién mejor que ella para hacer de la Carmina?”. Aunque eso significase convertir el set en una jarana familiar con el padrino de Paco, el mejor amigo de su padre, interpretando al marido de la protagonista, y María, claro, a su hija. Todos unidos en la lucha de la Carmina por recuperar los jamones sustraídos de su pequeño negocio. 


“Mi padre hace una figuración breve, un vecino, no quería que fuera todo tan biográfico. El resto de mi familia se comportó. Como soy el que más sabe de hacer cine en eso me escuchaban. Con mi madre... ha sido dócil, se puso en las manos del director pero como hace una estrella, de tú a tú, de ‘vamos a llevarnos bien”, sonríe porque ve acercarse a la estrella. “Es que si me chilla sabe que no lo hago. Aunque él es muy tranquilo”, dice Carmina, cuya interpretación es pura improvisación, su propio método. “Leyó el guión al principio pero luego yo en cada escena le decía lo que tenía que hacer, pura intuición”. Y puro talento que se percibe también en las últimas escenas que rodaron, en la que Carmina, mirando a cámara, se limita a contar anécdotas de su vida, como aquella vez que se puso pegamento en un párpado o sus vivencias dentro de los probadores de las tiendas, donde se ve como una mesa camilla. “Se quedó ella sola con la cámara encendida porque nadie del equipo podía aguantar la risa”, comenta Paco.


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Un equipo al que se ganó desde el primer día. “Cuando rodábamos a las seis de la mañana todos tan contentos porque me pasaba por la Macarena a comprar churros para desayunar. Luego me pedían que pusiera velas por ellos, me contaban sus cosas, la verdad es que lo pasamos bien”, recuerda Carmina de esas dos semanas de rodaje en Sevilla. Lo peor, dice, los parones en los rodajes –“¿Si lo he hecho bien porque me dices que repita?”, le decía a su primogénito. Verse en pantalla por primera vez tampoco le hizo mucha gracia. “Me da vergüenza, salgo horrible”, insiste. “Dice que parece una borracha”, ríe Paco. Para arreglarlo le propuso a su hijo poner al final una frase “aclaratoria” en la que se explicase que, para hacer ese papel, había tenido que engordar 20 kilos. “Que eso da mucho caché”.

La mañana pasa entre pruebas, secadores de pelo y charlas con Carmina, a la que todavía le asustan las grabadoras, y a la que sus hijos intentan proteger de toda esa parte “fea” de la promoción y la prensa, y de cualquier micrófono malintencionado. “Para ella esto ha sido como un juego y mejor que siga siendo así. Si además no es que no hable, es que se pasa, es todo titulares”, explica Paco, que vigila a una Carmina que, nos consta, sabría defenderse si la ocasión lo requiriese. A la señora Barrios, además, se le llena la boca cuando habla de sus hijos y de sus nietos. “Paco siempre tuvo claro que quería dedicarse a esto. A los cuatro años decía que quería ser director y el regalo que más ilusión le ha hecho en su vida fue un disfraz de arlequín, estaba como loco. María no tanto, a ella le tiraba más el baile, pero su hermano la fue metiendo”. Paco y María se llevan 10 años. “Yo me casé a los 19, ya sabes en esa época es lo que tocaba. Tuve a Paco enseguida y a los 12 meses llegó su hermano. María fue la sorpresa que me volvió a llenar de alegría”. Ahora está encantada con los goyas y las conchas de plata de su pequeña, y los que vengan, aunque de los premios le gusten unos más que otros. “Con la concha de San Sebastián le preguntó a María: “¿Pero es maciza o bañada en plata?” Eso es lo que a ella le interesa”, cuenta Paco entre carcajadas. Y eso es lo importante, ¿o no? Parece decir su madre con su poderosa mirada. Le sugiero que igual vuelve de Málaga con su propio premio y me devuelve, pícara, otra de sus medias sonrisas. “Y si no me llevo yo uno de casa, mira tú”.

Carmina apaga el cigarro, la llaman para los últimos retoques, al fi nal parece que le está gustando lo de ser modelo por un día. Regresa con unos potentes labios rojos y los ojos ahumados lista para posar. Junto a ella, ante la cámara, la acompañan sus dos hijos, que lucen imponentes, con atuendos brillantes, semblante serio, apoyando a la matriarca en un debut que tras conocerla se nos hace tardío. Carmina revienta de talento, genio y personalidad. Viéndoles posar, uno sospecha que esto es sólo el comienzo, que este as que Paco León tenía en la manga dará más que hablar de lo que ellos mismos se creen, que los León Barrios, porque son así, empiezan las sagas cinematográficas por el final y que con Carmina ha nacido una estrella.

[Una semana después de este encuentro, Carmina no tuvo que usar el premio que se había traído de casa al Festival de Málaga porque subió a un escenario, el de la fi esta del cine español, a recoger el galardón a la Mejor Actriz Protagonista. El director, su hijo Paco, se hizo con el Premio del Jurado y el del Público por su primera película ‘Carmina o revienta’]

CRÉDITOS:
MAQUILLAJE Y PELUQUERÍA: NATALIA BELDA (TALENTS) PARA MAC Y PARA REDKEN. ASISTENTE DE ESTILISMO: LORENA MARTÍNEZ. ASISTENTE DE FOTOGRAFÍA: JAVIER LÓPEZ.

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