ARANCHA GAMO | 10 DE DICIEMBRE DE 2012
Hay series que enganchan desde el primer capítulo. Series que desatan tu curiosidad y te dejan anhelante esperando el siguiente episodio. Series que te encantan y estás deseando ver una y otra vez... y luego está 'Homeland', que tiene todo eso y mucho más.
El argumento -basado en la novela 'Prisioners of War' de Gideon Raff- es tan prometedor como inquietante es la historia del sargento Brody, un marine del ejército norteamericano que regresa a casa tras ocho años de cautiverio en manos de Al-Qaeda. Brody, interpretado por Damian Lewis, se convierte así en héroe nacional, en el parangón del patriota norteamericano que da todo por su país... ¿o tal vez no?
Con esta pregunta comienza el juego, el desasosiego y la incertidumbre constantes, cuando el espectador va comprendendo que quizá Brody no es lo que parece.
Pero no estamos solos con nuestras sospechas, pues la oficial Carrie Mathison, -personaje al que da vida Claire Danes- de la Agencia Central de Inteligencia, también se teme lo peor y comienza a investigar al 'bueno' de Brody. Se sumerge así en una lucha obsesiva que supera los límites de lo profesional, para demostrar que en realidad Brody se ha cambiado de bando, ha sido 'convertido' y prepara un ataque contra Estados Unidos. Con esta base argumental seguro que ya has sentido el aguijonazo de la curiosidad... pobre de ti, aún no sabes nada.
'Homeland' es opresiva desde el minuto uno, e incluso antes, pues su presentación te pone los pelos de punta. Y los nervios no cesan, desde las calles de Iraq hasta los altibajos emocionales que sufre la agente Mathison tratando de ocultar a la CIA su trastorno bipolar, mientras se propone atrapar al nuevo anticristo: Abu Nazir. Y sin duda Claire Danes está en su papel, es convincente hasta el extremo -el rol le ha llevado a conseguir un globo de oro a la mejor actriz, entre otros muchos premios- e inquietante a partes iguales. Inquietante, esa es la palabra clave en esta serie, pues todos los personajes lo son. Desde el sargento Brody y su atormentada vida hasta el aparentemente inofensivo Saúl -interpretado por Mandy Patinkin, que en su día fuera el carismático Íñigo Montoya en 'La Princesa Prometida'-, que es algo así como el jefe de Carrie Mathison, cuando ésta se deja, claro. Todos se convierten en sospechosos y no sabemos de quién podemos fiarnos.
Pero lo mejor de 'Homeland' es que jamás peca de maniquea. Los buenos no son siempre tan buenos, los cimientos del patriotismo americano se ponen patas arriba y los malos, aunque lo son, y mucho, tienen la oportunidad de explicarse, en unos diálogos que levantan ampollas. 'Homeland' no es cómoda, escuece y le da donde le duele a los sectores más conservadores de la sociedad norteamericana, sin dejar de mostrar el lado más oscuro del terrorismo.
Y hablando de lados oscuros, las mil caras del sargento Brody están interpretadas a la perfección por Damian Lewis, que despliega un atractivo escalofriante unas veces, -esas en las que nos preguntamos si es realmente un terrorista- y carismático otras. Lewis ha participado en varias series de televisión como 'Band of brothers' producida por Steven Spielberg, así como en algunas adaptaciones de Shakespeare, pero sin duda ha sido el sargento Brody el personaje que ha hecho que nos fijemos en él, y que incluso se especule con que encarne al nuevo Bond, -que no os engañe su acento americano en 'Homeland', es inglés-. Pero sea cual sea su futuro cinematográfico, -de momento ya ha ganado un Emmy por su trabajo en la serie-, lo mejor es seguir disfrutando de su interpretación como héroe-antihéroe en 'Homeland', y ver cómo nos siguen sorprendiendo sus directores Howard Gordon y Alex Gansa.
Bienvenidos a 'Homeland', esto no ha hecho más que empezar.
Toma nota: puedes verla todos los jueves a las 22,20 h en Fox, y los domingos en V.O.S a las 22,00h.
